Uno de los principios de Constelaciones Familiares es que el problema
es orgulloso y la solución humilde. La actitud orgullosa o arrogante
es la que me hace creerme mejor que los demás, que no hay más
solución que yo me responsabilice de todo. En este sentido me
siento bueno en mi conciencia porque parece que dedico mi vida a los
demás, lo cierto es que lo hago porque mi conciencia así
está más tranquila, pero mi actitud es como si los demás
me debieran algo.
Desde esta posición ninguna relación puede prosperar ya
que no hay equilibrio, donde uno se siente más que otro, la relación
está perdida.
Una de las circunstancias donde más dolor causa esto es con los
padres. Si yo me siento mejor que mi padre y con mi actitud arrogante
me ocupo de los asuntos familiares que corresponden al cabeza de familia,
las consecuencias van más allá de que no honre a mi padre,
serán que me resultará difícil salir de mi familia
de origen y crear mi propia familia, ya que habré establecido
una relación en la que me siento imprescindible.
El equilibrio viene de comprender que mi padre ha venido a la vida mucho
antes de que yo existiera, de que ha pasado mucho más que yo
y que la vida me viene a través suyo, por lo que siempre seré
más pequeño que él y estaré en una deuda
insalvable.
Puedo realizar el siguiente
ejercicio
Y ver como me siento con las siguientes experiencias. Debo dar un espacio
para observar como me encuentro con una y con otra.
En la primera puedo ver a mi padre como alguien torpe a quien no le
debo nada y que solo me dificulta la vida.
En la segunda puedo sentir agradecimiento por lo que me ha dado, con
la vida ya es mucho, y con la sensación de que él es el
último eslabón de una larga cadena de personas que vivieron
antes que yo y que hicieron posible que yo haya nacido y pueda disfrutar
la vida de la forma que deseé.
En la primera experiencia uno se siente con una carga, es muy difícil
llevar la vida y no te sientes libre. Hay una reclamación hacía
el padre por no haberlo hecho mejor.
En la segunda comprendo que mi padre lo hizo lo mejor que supo, yo agradezco
aquello que recibo de él y sin nada que reclamarle me siento
libre para afrontar la vida con fuerza y descubrir mi propio destino.
Algunos piensan que no tienen elección, al sentir lo que sienten,
pero la comprensión es la alquimia de las emociones que transciende
la rabia, atraviesa el dolor oculto tras ella y devuelve la energía
a la persona. Ser humano significa tener libre albedrío, el don
de poder elegir.
CArlos Escudero
Además
las sesiones de trabajo vocal alcanzan trancendencia más alla
del plano vocal o motriz. El alumno o practicante, lejos de esquemas
convencionales, no recibe, no aprende tan solo la huella sensitiva o
formal del ejercicio vocal en cuestión, sino que despierta en
si una introyección afectiva, un insight, un comprender más
allá de su cuerpo y de su voz, ayudando de este modo a su ser
a actualizarse, a confrontarse necesariamente consigo mismo, con el
espacio y con la voz de otros.
Vuelve
ahora a observar tu respiración. No te pidas nada,...solo sentir...y,
tras esto, con boca abierta o cerrada, si prefieres, permite que surja
sonido. Observa a qué tiende, como suena, cómo resulta
con el mínimo de esfuerzo. Por paradójico que te resulte
reconocer ese mínimo, ese suelo, es reconocer la fuerza creativa
de tu Voz.
(ver entrevista)
Carlos
Escudero
Constelador
http://www.sanave.net