Habitualmente hay uno de la pareja que siente que pone más y
que quiere compartir más y le gustaría que el otro también
quisiera compartir más.
La dificultad y el arte del equilibrio en la relación de pareja
consiste en que ambos toman y dan en similar medida.
Dentro de mi conozco perfectamente cual es mi necesidad, que es lo que
busco en la pareja, pero ¿que es lo que necesita mi pareja en
mi?.
En demasiadas ocasiones entendemos que los demás tienen las mismas
necesidades que pueda tener yo y esto es un error. Lo que yo necesito
y busco en la pareja no tiene porque coincidir con lo que mi pareja
necesita y busca.
La comunicación del entendimiento es en primera persona y volviéndome
vulnerable, y no tiene nada que ver con responsabilizar al otro de mis
males. El único responsable de mi felicidad soy yo, y una vez
que entiendo esto, puedo compartir con mi pareja de la siguiente manera.
Unas breves nociones de comunicación serían:
Primero pregúntale si tiene un momento para ti. No des
nada por sentado, esto muestra tu respeto hacia su libre albedrío
de querer compartir o no.
Segundo habla solo de ti, en primera persona. Me gustaría
poder compartir contigo que me siento ...
Tercero, en la comunicación lo más importante de
todo es saber escuchar, tratando de comprender al otro.
Llegar a la buena solución no consiste en conseguir mostrar al
otro mis necesidades, sino también comprender las suyas y encontrar
el punto donde ambos nos sintamos bien.
En la pareja también he de ser consciente que no me relaciono
con una persona, sino además, con todo su sistema familiar. Es
decir, siguiendo los Ordenes del Amor de Berth Hellinger, igual que
reconozco a mi sistema familiar he de reconocer en igual medida el de
mi pareja y todo lo que ello implica.
Si por ejemplo mi pareja deja su país de origen para venir a
vivir conmigo esto tiene mucho peso y yo he de reconocerlo y compensarlo,
ya que en caso contrario la relación estará herida.
Igual si uno de los dos en la pareja tiene un hijo, aquel que no tiene
descendencia pone más, ya que para esta persona su pareja puede
ser lo primero, sin embargo para aquella lo primero siempre será
su hijo. De igual forma hay que reconocerlo y compensarlo para que la
relación esté equilibrada.
(ver entrevista)
Carlos
Escudero
Constelador
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